Investigación (y 3) | El ‘carrusel’ de contratos de Planeación e Infraestructura que benefició a El Malo
Investigación
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Luego
de la declaratoria de insubsistencia del Secretario de Infraestructura de
Yarumal, Johnatan Hernando Hincapié Zea, a quien se le probó que falsificó
su diploma de Ingeniero Civil y su matrícula para ejercer la profesión, han comenzado
a surgir una serie de aristas que involucran a su homólogo Gabriel Jaime Betancur
González, Secretario de Planeación, quien desde enero de 2016 hasta septiembre
de 2017 manejó las dos dependencias, y un contratista del Fondo Rotatorio, Óscar
Darío Ramírez Rojas, conocido con la chapa de El Malo.
Gabriel
Jaime Betancur González, de profesión Arquitecto, fue contratista de la Secretaría de Planeación
e Infraestructura del Municipio de Yarumal desde enero de 2013 y hasta
diciembre de 2015, siendo parte del empalme del alcalde electo, por lo que fue
posesionado en enero de 2016 como Secretario de Planeación e Infraestructura.
En
marzo de 2016 hizo su entrada a la administración pública Óscar Darío
Ramírez Rojas, El Malo, como contratista del Fondo Rotatorio, desde
donde se maneja todo el parque automotor del municipio. El contrato CPS-051-2016
por valor de $21.600.000 tenía por objeto “apoyo a la gestión para acompañar
las actividades propias del Fondo Rotatorio”, siendo su coequipero el
contratista Juan Carlos Londoño Márquez, coordinador de dicha
dependencia. Este contrato sería el inicio de una próspera carrera como
empresario de la mecánica de El Malo.
Las
funciones encomendadas a El Malo en la ejecución de su contrato serían
el insumo para que en el futuro le fueran adjudicados todos los Contratos de
Mínima Cuantía -CMC- para suministrar aceites, lubricantes y repuestos
para la maquinaria y los vehículos y automotores del municipio.
Es decir, los reportes que de “manera técnica y sustentada” que sobre
los vehículos debía informar El Malo, debía entregarlos mediante “informes
parciales” al secretario para su “posterior mantenimiento”.
Con
la información amarrada tenía la opción de ganarse todos los contratos de la
dependencia en la que trabajaba. La supervisión de su contrato estaba a cargo del
Secretario de Planeación e Infraestructura, Gabriel Betancur González.
Teniendo
la información entregada en los “informes parciales” por El Malo era
consignada por el secretario Gabriel Jaime en los contratos de suministros que convocaba,
como es el caso del contrato de mínima cuantía CMC-037-2016 que tenía
por objeto el “arrendamiento de un vehículo para la movilización del
personal [de la Secretaría de Planeación] para la supervisión de obras”.
El
vehículo que requería la Secretaría de Planeación lo compró El Malo quince
(15) días antes de la publicación de la invitación del contrato CMC-037-2016,
como consta en la licencia de conducción de dicho vehículo, y fueron incluidas
las especificaciones para que él pudiera ganarse el contrato.
En
enero de 2017 le fue renovado el contrato de apoyo en el Fondo Rotatorio, por
lo que celebró el contrato CPS-068-2017 por valor de $27.840.000
con el mismo objeto contractual. Inicialmente su supervisor fue el secretario
Gabriel Betancur, pero con la creación de la Secretaría de Infraestructura, a
cargo a Johnatan Hernando Hincapié Zea, fue éste quien asumió la
supervisión del contrato de El Malo. Aquí comenzaría una estrecha
relación que pasaría de lo laboral a lo comercial, con la constitución de una
sociedad.
A
partir del CPS-068-2017 aparecieron cuatro (4) contratos de mínima
cuantía para El Malo: CMC-009-2017, CMC-012-2017, CMC-017-2017 y
CMC-026-2017.
El
CMC-009-2017 tenía por objeto el suministro de un vehículo con las
especificaciones de uno que compró El Mal0 en agosto de 2016.
Los
Estudios Previos los hizo el Secretario de Planeación e Infraestructura,
Gabriel Betancur, a la medida del contratista del Fondo Rotatorio:
El
único contratista que se presentó -como era previsible- fue Óscar Darío Ramírez
Rojas, como aparece en el acta de cierre firmado por una contratista de
Planeación:
El
Acta de Evaluación aparece suscrita por el secretario Gabriel Betancur, quien
más tarde sería socio de El Malo, y la contratista y asesora jurídica
Erika Arias Restrepo.
Un
mes después, el 3 de marzo, le sería adjudicado el CMC-012-2017 que tenía
por objeto el “suministro de repuestos y mano de obra para la reparación del
motor de la retroexcavadora Caterpillar”.
Por
primera vez se presentaron dos oferentes, entre ellos un experto en el
mantenimiento de maquinaria pesada, como es Catercol Medellín S.A., que
presentó una oferta que dista en varios millos de la presentada por El Malo. En
el Acta de Cierre aparece qué oferentes hicieron llegar sus propuestas.
Y
aquí se puede ver la propuesta presentada por El Malo:
En
el Informe de Evaluación firmado por el Secretario de Planeación e Infraestructura
se puede ver la diferencia de precios entre un oferente de Medellín y El Malo,
siendo una suma considerable: $7.455.790.
La
empresa Catercol Medellín S.A.¸especializada en el tema, según el Acta
de Evaluación, fue descalificada porque no cumplió con la totalidad de los
requisitos: “El oferente presenta certificado de contratos diferentes a
objeto referenciado, es decir, procesos contractuales de maquinaria de la misma
referencia”. El contratista con un taller experimental le ganó a una
importadora de repuestos de maquinaria pesada, incluso excediendo en sobrecostos.
A
ese mismo CMC-012-2017 le hicieron meses después una adición de $10.050.000,
teniendo un costo total el contrato de $30.168.700.
Este
mismo carrusel, en donde el Secretario de Planeación e Infraestructura, Gabriel
Jaime Betancur González, recibe los informes que realiza El Malo, para convocar
los contratos de mínima cuantía, los cuales luego se gana el contratista Óscar Darío
Ramírez Rojas, continuó presentándose en los contratos de 2018 y 2019.
El Artículo 40 de
la Ley 734 de 2002 -Código Único Disciplinario- define así el conflicto
de intereses:
Artículo 40. Conflicto de intereses. Todo servidor público deberá declararse impedido para
actuar en un asunto cuando tenga interés particular y directo en su regulación, gestión, control
o decisión, o lo tuviere su cónyuge, compañero o compañera
permanente, o algunos de sus parientes dentro del cuarto grado de
consanguinidad, segundo de afinidad o primero civil, o su socio
o socios de hecho o de derecho.
Cuando el interés general, propio de la función
pública, entre en conflicto con un interés particular y directo del servidor
público deberá declararse impedido.
En el contrato CPS-024-2019
celebrado por El Malo con el Municipio de Yarumal aparece el Secretario
de Infraestructura, Johnantan Hincapié, siendo el supervisor del contrato de su
mismo socio.
En lo corrido del 2019 el
contratista conocido como El Malo ha firmado tres (3) contratos de
Mínima Cuantía: CMC-009-2019, CMC-027-2019 y CMC-043-2019,
de los cuales el supervisor y quién actuó en los comités de evaluación fue el Secretario
de Planeación, arquitecto Gabriel Jaime Betancur González.
Desde el mes de marzo de
2016 que el contratista Óscar Darío Ramírez Rojas inició su relación
contractual con el municipio de Yarumal a la fecha ha contratado $414.635.780,
mientras que con Aguas del Norte ha contratado $755.264.389, en un total
general de $755.264.389.
Estos contratos fueron
objeto de auditoría por parte de la Contraloría General de Antioquia, que no
encontró ningún hallazgo. ¡Tan raro! Lo que sí está claro es que la Unidad de
Delitos contra la Administración Pública de la Fiscalía General de la Nación y
la Procuraduría Provincial de Yarumal deben actuar con prontitud.