“El Malo” y su última maldad: accidente en Ochalí con volqueta del Municipio de Toledo



Los contratos de “El Malo”
Mucho se ha hablado de un contratista de la Alcaldía de Yarumal llamado como “El Malo”. Su nombre: Óscar Darío Ramírez Rojas, identificado con cédula de ciudadanía 1.042.763.830, un súper-contratista del gremio de los mecánicos que encontró su mina de oro en el Municipio de Yarumal a través del Fondo Rotatorio.


El contratista Ramírez Rojas que ha contratado con el Municipio de Yarumal y Aguas del Norte Antioquia, desde 2016 a la fecha, la suma de Setecientos cincuenta y tres millones setenta y cinco mil seiscientos doce pesos ($753.075.612), representados cuarenta y nueve (49) contratos:


Además de contratar en Yarumal el contratista “El Malo” también ha contratado con el Municipio de Toledo por un valor de Ciento setenta y un millones quinientos cuatro mil novecientos sesenta y un pesos ($171.504.961), en seis (6) contratos, entre ellos el Contrato de Mínima Cuantía CMA-132-2017 por valor de $19.600.000, celebrado el 6 de diciembre de 2017 con el siguiente objeto: mantenimiento correctivo del vehículo tipo volqueta propiedad del municipio de Toledo-Antioquia y que presta el servicio de recolección de residuos sólidos a la unidad de servicios públicos municipal”.


Precisamente ese contrato de mantenimiento de la volqueta del municipio de Toledo tiene en aprietos a “El Malo”, al contratista Juan Carlos Londoño Márquez, al contratista Construcciones Gómez Orozco SAS y al municipio de Yarumal. Aquí va la historia.

Volqueta del municipio de Toledo
El municipio de Toledo contrató con Óscar Darío Ramírez Rojas (“El Malo”) el servicio de reparación de una volqueta de placas OKD 284, la cual fue trasladada el municipio de Yarumal para hacerle las siguientes reparaciones:


Esa volqueta terminó involucrada en un accidente ocurrido en el corregimiento de Ochalí, en donde el municipio de Yarumal contrató con la empresa Construcciones Gómez Orozco SAS la ejecución de unas obras por valor de Quinientos cincuenta y cinco millones de pesos ($555.000.000).

Aquí va la pregunta: ¿qué hacía una volqueta que pertenece al municipio de Toledo en una obra de un contratista que ejecuta una obra del municipio de Yarumal? ¿Quién autorizó a “El Malo” para hacer uso de esa volqueta, entregársela al conductor Juan Montoya, que no es contratista del municipio, para que transportara un viaje de arena hasta Ochalí, en donde se produjo el accidente?

Los contratos actuales
El señor conocido como “El Malo” es actualmente contratista del municipio de Yarumal, asignado al Fondo Rotatorio, de acuerdo al contrato CPS 024-2019 por valor de $31.800.000 y que tiene por objeto la “prestación de servicios de apoyo para acompañar las actividades propias del fondo rotatorio del Municipio de Yarumal (ver).


De manera simultánea ejecutó el contrato de mínima cuantía CMC-009-2019 por valor de $30.445.000 con el objeto de “suministro de aceites, filtros, autopartes y mano de obra para realizar el mantenimiento preventivo y correctivo de maquinaria amarilla de propiedad del municipio de Yarumal” (ver).


La avería del bulldozer
Meses atrás, según se ventiló en una sesión del Concejo de Yarumal, “El Malo” habría sido el responsable de dañar la máquina bulldozer del municipio. ¿Quién investigó? Nadie. ¿Intervino control interno? Menos. Es decir, el contratista causó un daño y no fue desvinculado como contratista. Al contrario, en el 2018 y 2019 fue recontratado. De acuerdo a algunas fuentes conocedoras del tema, entre ellas un técnico, la reparación de dicha máquina tendría un costo de Cuarenta millones de pesos ($40.000.000).

Ese bulldozer fue entregado en comodato por el municipio de Yarumal a Aguas del Norte Antioquia, empresa de servicios públicos que invirtió la suma de $166.419.851, luego de una adición para el mantenimiento.




Volqueta de Toledo destruyó un salón de clases
La semana anterior, luego de Semana Santa, la empresa Construcciones Gómez Orozco SAS se encontraba realizando las obras de acueducto en el corregimiento de Ochalí. Desde Yarumal la volqueta propiedad del municipio de Toledo de placas  OKD 284, que el alcalde de ese municipio Jhony Marín Muñetón creía en el taller, hizo un viaje de arena para dicha obra. La volqueta fue conducida por el conductor Juan Montoya, quien no aparece con contrato con el municipio de Yarumal.

No se sabe por qué razón –al parecer una mala maniobra- el conductor perdió el control del automotor terminó y terminó volcado sobre un salón del CER Ochalí (ver fotos), en donde por fortuna no había clase, porque la maestra salió del corregimiento para asistir a un cita médica. Se puso en riesgo la vida de los niños de preescolar que ese día no asistieron a clases.









¿Quién responde en este accidente? No se sabe.

Varias preguntas saltan a la vista luego de ver las fotografías del estruendoso accidente:

1- ¿Por qué el municipio de Yarumal le transporta material de playa –arena y gravilla- al contratista Construcciones Gómez Orozco SAS cuando eso no aparece en las obligaciones del contratante, como puede verse en el contra de obra pública por declaratoria de calamidad pública COP-CP-001-2019?


2- ¿Fue orden del contratista Juan Carlos Londoño Márquez, coordinador del Fondo Rotario, el que un automotor propiedad del municipio de Toledo, que se encontraba en el taller de “El Malo” transportara material de playa hasta Ochalí? De acuerdo a fuentes consultadas y algunos habitantes de Ochalí no es la primera vez que dicho vehículo transportaba material para la obra. Incluso ayer lunes 29 de abril las volquetas del municipio de Yarumal y de Aguas del Norte transportaron material para dicha obra.

3-  ¿Por qué el municipio de Yarumal tanqueó en varias oportunidades la volqueta del municipio de Toledo dentro del contrato de mínima cuantía que tiene con la Estación de Gasolina Ana María? Una fuente consultada me confirmó que en varias oportunidades vio a “El Malo” tanqueando dicho vehículo.

Horas después del accidente hizo presencia en el corregimiento de Ochalí el coordinador del Fondo Rotatorio, Juan Carlos Londoño Márquez, quien lo primero que hizo, para evitar fuera identificada dicho vehículo, fue quitarle la placa, como puede verse en algunas de las fotos. Es decir, el contratista encargado del parque automotor del municipio alteró la escena de los hechos ocultando qué tipo de vehículo produjo un accidente que pudo haber terminado en una calamidad.


El alcalde de Toledo, Jhony Marín Muñetón, publicó en su perfil de Facebook un video dando explicaciones de por qué una volqueta de su municipio, que se encontraba en reparación en el taller de “El Malo”, terminó relacionada en un accidente en el corregimiento de Ochalí. Un abogado del municipio ya estaría entablando las respectivas quejas ante la Procuraduría Provincial de Yarumal y una denuncia penal por peculado ante la Fiscalía.


El Municipio de Yarumal, bajo la dirección del alcalde Julio Areiza, le debe a la comunidad una respuesta detallada sobre el contratista Óscar Darío Ramírez Rojas, conocido como “El Malo”, el manejo que del Fondo Rotatorio ha estado haciendo el su coordinador Juan Carlos Londoño y la responsabilidad del contratista de la obra. ¿Quién va a reconstruir los salones de clase? Ese dinero no puede salir del municipio ni de la Secretaría de Educación de Antioquia –Seduca-, sino del contratista que está ejecutando la obra. Faltan muchas respuestas y cada vez surgen más preguntas.

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