La gratitud del Hospital de Yarumal: echar a un empleado con 35 años de trabajo
Escribo esta nota después de haber
meditado mucho y de pensar cómo la ingratitud se ha vuelto una constante entre
los funcionarios públicos. No sé si solamente en Yarumal o en otras partes,
pero voy a referirme específicamente a la ESE Hospital San Juan de Dios.
Conocí como persona y como trabajador a
Jorge Alberto Cuadros Zea en el año 2011, cuando él y yo trabajamos en el área
de archivo de la ESE Hospital San Juan de Dios, él como auxiliar de archivo y
yo como coordinador. Puedo decir que no tuve una sola queja de él, solamente
que se esmeraba tanto por su trabajo que era el primero en llegar a su área,
incluso una hora antes, cuando la jornada de trabajo iniciaba a las 7:00 a.m. Su
laboriosidad y su compañerismo, pese a su temperamento, siempre fue resaltado
por muchos de sus compañeros.
Treinta
y cinco (35) años de trabajo le dedicó a la ESE
Hospital San Juan de Dios, que en materia pensional corresponde a 1750 semanas cotizadas. Lástima que no
pudo acceder al Régimen de Transición de la entrada en vigencia de la Ley 100
de 1993, que cobijó a muchos empleados públicos y trabajadores oficiales,
además de asalariados que cotizaban en ese momento el Régimen de Prima Media con
Prestación Definida, el cual era administrado por el Instituto de Seguros
Sociales –hoy Colpensiones.
El
14 de febrero de este año la gratitud de la ESE Hospital
San Juan de Dios, entidad de la cual es gerente Dorian Pulgarín Ramírez, fue autorizar a ADESA, el sindicato que
reemplazó a Integrasalud le notificó su despido: al día siguiente (15 de
febrero) no debía presentarse a trabajar. ¿Qué pudo haber pensado en ese
momento Jorge Cuadros, que sostiene a su esposa, su hija y su madre, de
avanzada edad, que se encuentra delicada de salud? El mundo se le vino encima. Él
siempre ha sido un trabajador que con el sustento de su trabajo sostiene a su
familia. ¿Y ahora? Nada. No pudieron las súplicas al alcalde para que le
ayudara a que la gerente reconsiderara la decisión. ¡Qué humanidad!
Con el perdón de los empleados jóvenes de
la ESE, ¿no había a quién más echar para que Jorge Cuadros conservara su
empleo? Tal parece que no. No quiero pensar que esta decisión fue producto de
la intriga de la coordinadora de archivo, quien fue compañera de Jorge Cuadros
durante 9 años (enero de 2008 - febrero de 2017). No es por desmeritar el
trabajo de Beatriz Echeverri, pero sí estoy seguro que ella puede más con la
lengua que con su trabajo, porque no es que sea muy competente. Ella, como
Jorge Cuadros, también es una persona que sobrepasa los cincuenta años y que
esperaría alcance a cotizar su tiempo para pensionarse.
No sé si sea mucho pedir, pero el alcalde
Julio Aníbal Areiza Palacio y la gerente Dorian Pulgarín, deberían ser más
humanitarios y ver las condiciones en que se encuentra Jorge Cuadros, quien
lleva dos (2) meses desempleado y sin un peso, porque como si fuera lo echaron
sin que los sinvergüenzas de Integrasalud y ADESA le pagaran el mes de
diciembre, enero y la quincena de febrero. ¿Esas son las condiciones de trabajo
bajo las cuales trabajan los empleados de la entidad hospitalaria?
A la fecha no le han pagado los salarios
adeudados ni lo han liquidado. ¿Estos son los chupasangres que proveen empleo
tercerizado a la ESE Hospital San Juan de Dios? No sé qué pensar, pero el
Concejo de Yarumal y el Alcalde de Yarumal deberían pronunciarse sobre las
condiciones laborales de los empleados de la ESE, ultrajados y sometidos a las
condiciones laborales de una cooperativa disfrazada de sindicato.
Supe que la decisión de las directivas de
la ESE Hospital obedeció a la aplicación de las medidas adoptadas para cumplir
con el Plan de Saneamiento Fiscal y Financiero de $4.600 millones de pesos aprobado
por el Ministerio de Hacienda y viabilizado por el Ministerio de Salud y
Protección Social, luego de que en el 2014 le aprobaron una suma también
exagerada de $3.119 millones de pesos. ¡Oh sorpresa! Durante los años 2015 y
2016 no se redujo el personal de la ESE, sino que se incrementó. No sé si la
situación financiera está igual o peor, porque las cifras y los informes no han
sido claros, pero no veo la razón por la Jorge Cuadros debió ser despedido.
En el área de archivo de la ESE eran 5
personas hasta el 14 de febrero. Ahora son 4 y cumplen con el trabajo de toda
la entidad. ¿Y por qué despidieron a Jorge Cuadros quien durante toda su vida
ha trabajado en actividades del almacén y la última década como auxiliar de
archivo? Estoy seguro que había otras opciones, pero precisamente tenía que ser
un viejo, con 35 años y con necesidad, el despedido, con el agravante de que es
muy difícil que sea contratado en otra entidad o empresa privada por su edad.
¡Qué injusticia!
El mínimo vital de Jorge Cuadros está
siendo afectado por ADESA e Integrasalud al no pagarle los salarios adeudados
desde diciembre. ¿Qué dice la gerente Dorian Pulgarín? Seguro que no hay plata
o cualquier otra excusa. ¿Eso es dignidad? ¿Eso es ser humanitario? No me imagino
la forma como recibieron este despido otros empleados que llevan más de 20 o
más años laborando en la entidad.
La legislación laboral en Colombia es la
más desequilibrada del mundo, con un requisito de edad que se incrementó desde
el 2014: 57 años para las mujeres y 62 para los hombres, cuando antes era 55 y
60 años, respectivamente. Es decir, Jorge Cuadros debe cotizar 5 años más para
poder pensionarse, así haya cumplido con las semanas requeridas hace tiempo:
1300 semanas que es el tope del Régimen de Prima Media, cuando él ha cotizado
1750. Cuando él se pensione, si es que alcanza, habrá cotizado a Colpensiones
la un total de 2000 semanas.
Señor alcalde y señora gerente: desde
esta tribuna les exijo sean claros cuál es la calificación y cuáles los criterios
que están siguiendo para despedir empleados. ¿Ser amigo del concejal? ¿Ser amigo
de la gerente? ¿Ser conocido de quién? ¿Prescindir de los más viejos y dejar a
quienes apenas comienza su etapa productiva? Los criterios para definir qué
empleados deben salir de la institución deben ser técnicos, de experiencia y de
desempeño, mas no de edad.
Ojalá esta protesta tenga algún efecto y
sea el reintegro de Jorge Alberto Cuadros Zea como empleado de la ESE Hospital
San Juan de Dios. Es el menor acto de humanidad que podrían demostrar los
funcionarios públicos, gélidos y sin corazón. ¿Será mucho pedir?