Con show de “striptease” celebran en el Palacio el cumpleaños del alcalde Julio Areiza
Para algunos es un video de risa. Otros podrán
opinar que es una fiesta normal. Podrán decir que soy muy escandaloso, pero no
encuentro otra palabra que vergonzoso
para describir lo que se ve en un video en donde le celebran al Alcalde de
Yarumal, Julio Aníbal Areiza Palacio, su cumpleaños. Sí, está bien que es un
detalle, pero todo hubiera estado muy normal hasta el brindis con aguardiente,
torta y una serenata. Pero no. Como todos conocen la personalidad del alcalde,
quien es “gracioso”, “ridículo” y “charlatán”, una contratista de la Secretaría
de Salud y Bienestar Social le preparó un baile que, a él, según pudo verse en
el video, le encanta: “striptease”.
Todos, secretarios, funcionarios y
contratistas celebrando la fiesta como una chanza más, animados por la Coca
Cola que estaban sirviendo, aplaudían a la modelo que le bailaba al alcalde en
su fiesta de cumpleaños. Hasta los directivos de la ESE Hospital San Juan de
Dios hicieron parte del espectáculo. ¡Qué fiesta!
El lugar no fue un club nocturno ni una
cantina, ni mucho menos un restaurante a las afueras del municipio, sino el
Palacio Municipal, en donde tiene sede el gobierno municipal y está
representado el poder político de Yarumal. ¿No había otro sitio?, pregunto.
Entiendo que al alcalde electo por 8.089
votantes, el pasado 25 de octubre de 2015, le encanten las fiestas con garotas,
mujeres desnudas y que frecuentemente asista clubes nocturnos (no me consta),
pero si algo debe caracterizar a un gobernante es la autoridad, el respeto por
lo público, lo cual incluye la infraestructura y los bienes muebles e inmuebles
públicos. La fiesta de cumpleaños bien podría haber sido en la finca del
alcalde, en un centro de recreación o en donde pudieran montar la paila para el
sancocho, como lo hacían en campaña.
Me siento indignado por cómo se usan los
espacios públicos. El poder ejecutivo de un Municipio parrandeado por el
alcalde con una mujer que, subordinada, se ofrece para darle un show de “striptease”.
Sé que recibiré ataques y críticas de
quienes defienden este tipo de espectáculos que son privados, aunque por el
video fue más público, pero si algo debe representar un alcalde es
honorabilidad en lo público y en lo privado. No es por hacer oposición, es por
pedir respeto por las instituciones públicas. La fiesta es para otros espacios.
Por más charla sexy que pueda mostrarse
este video no deja de ser un hecho que genere molestia entre los ciudadanos. Así
sea solamente a mí.