Concejala Marleny Lopera: no nos robe a los yarumaleños


Las elecciones de octubre de 2015 para el Concejo dieron como resultado la elección de Marleny Lopera Herrera, como concejal de la Alianza Verde, de profesión sicóloga, quien era la primera vez que aspiraba a un cargo de elección popular. Durante las sesiones ordinarias del 2016 (febrero-mayo-junio-noviembre) fue protagonista por sus posiciones en contra de la aprobación del Plan Municipal de Desarrollo “Es el momento…”, actuaciones de funcionarios públicos y presuntas irregularidades de la administración municipal, que fueron denunciadas en mi portal y retomadas por ella en las sesiones.

Ella, que acompañó la candidatura de María Eugenia Taborda para la Alcaldía de Yarumal, por la Alianza Verde, se autoproclama independiente y ha tratado de poner su curul a disposición de las voces independientes, sin ser coherente y tener convicciones claras. Más bulla que acciones.

Cada sesión de un concejal nos cuesta a los yarumaleños más de $113 mil pesos, sumado al subsidio de transporte, aprobado por el presidente de la corporación, siendo la concejal Lopera Herrera quien más dinero recibe por honorarios, en razón a que, según ella, reside en el corregimiento de Llanos de Cuivá.

Durante el 2016 residió en su finca en el corregimiento de Llanos de Cuivá, por lo que mensualmente le eran reembolsados los gastos por transporte, previa presentación de los reportes de viaje y certificación de residencia expedida por la Inspección de Policía. Esa situación cambió, de acuerdo a algunas fuentes.

Desde el mes de febrero de 2017 la concejal Lopera Herrera cobra $57 mil pesos por concepto de transporte desde el corregimiento de Llanos de Cuivá hasta Yarumal, y viceversa, costo que dista mucho de lo que en realidad cobran las empresas de transporte. El tiquete más costo desde Yarumal hacia Medellín es de $21 mil pesos en la empresa Sotrayar SA. ¿Por qué el sobreprecio? Aún no hay respuesta.

El presidente del Concejo, Juan Daniel Mazo Barrientos, le solicitó a la concejala Lopera Herrera entregarle los soportes para autorizarle el reembolso de los gastos de transportes. Ella, actuando con astucia, presentó una certificación de la Cooperativa de Transportadores de Yarumal, Cootrayal, que le certificó el transporte del mes de febrero, pero sin más soportes. Además, la Inspectora de Policía le firmó una constancia de residencia en el corregimiento. ¿Prevaleció la buena fe cuando ella no reside en el corregimiento que dice defender?

La relación de la concejala verde con sus compañeros del Concejo, el alcalde, la comunidad de Llanos de Cuivá no es la mejor. La más reciente rencilla personal fue con el presidente Juan Daniel Mazo, en razón a que ella le ordenó –léase bien- al secretario de la corporación, enviar un oficio para denunciar al presidente en la Procuraduría Provincial de Yarumal por no pagarle sus viáticos. Muy legalista.

¿Por qué les dan auxilio de transporte a los concejales que residen en la zona rural? Conforme al artículo 67 de la Ley 136 de 1994 se reconoce el transporte durante las sesiones plenarias y de comisión, a los concejales que residan en zonas rurales y deban desplazarse desde y hasta la cabecera municipal, sede principal del funcionamiento de las corporaciones municipales.

¿Cuánto les deben pagar? En otros municipios (categoría 6ª), existen Acuerdos en donde se definen los siguientes criterios: 1) quienes residan en zona rural a una distancia de 5 Km el subsidio equivale a $18.000.oo; 2) entre 5 km y 10 km el subsidio equivale a $22.000; 3) y a una distancia mayor a 10 km se le reconocerá la suma $28.000. Todo esto es por trayecto.


La distancia entre la cabecera municipal de Yarumal y el corregimiento de Llanos de Cuivá es de 13 kilómetros, por lo que el Acuerdo aprobado por el Concejo de Yarumal debe definir un valor aproximado de $28.000, con el IPC del 2017, para la concejala Marleny Lopera Herrera. Sería apenas lo justo, si habla de austeridad y de honestidad de los servidores públicos. ¿O qué propone concejala verde?


Sería bueno que para responder a su gestión como servidora pública nos haga un recuento sobre estos temas:

¿Cuál ha sido su gestión con la Alcaldía, Gobernación, entes descentralizados para el corregimiento de los Llanos de Cuivá?

¿Cuál ha sido su gestión o qué propuestas ha hecho para salvar a Asprollac, la asociación que administra el acueducto comunitario?

¿Qué puede decirnos del funcionamiento de la Casa de Gobierno del corregimiento?


¿Cuántos debates de control político realizó durante el año 2016 y cuántos propondrá en el 2017, al haber según usted tantas irregularidades y denuncias que le comunica la comunidad? Más acción y menos cháchara. Por favor: justifique esos honorarios y ese auxilio de transporte para poder creerle su llamado a la austeridad.

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