Carta abierta al alcalde y a la gerente del Hospital de Yarumal
Desde el pasado 22 de noviembre, día en
que se desarrolló el “debate”, si así puede llamársele a la sesión del Concejo
de Yarumal en donde se dio un informe de la situación financiera de la ESE
Hospital San Juan de Dios, entidad hospitalaria de Nivel II (no es cualquier
puesto de salud), se han estado creando rumores, disertaciones y conjeturas
sobre la verdadera crisis de la entidad, en cuanto a la nómina (asciende a 408
empleados) y la situación financiera, que se dice está en el siguiente estado:
$8.000 millones de deuda y $12.000 por cobrar. Para cualquiera sería normal
decir que hay un superávit de $4.000 millones, pero el tema es grave si
revisamos que la facturación se hace a 180 días. ¿O no es así?
Hace una semana se ha estado rumorando de
despidos de personal, a quienes se les ha notificado a través del sindicato Integrasalud de la terminación de sus
labores, lo cual es entendible ante el incremento desmesurado que sufrió la
nómina de la ESE, que en diciembre de 2011 apenas ascendía a 260 personas.
Me parece pertinente, alcalde y gerente,
formularles las siguientes inquietudes, de manera personal, sin ser vocero de
nadie, más que de mi propia opinión y preocupación por el “estado crítico” del hospital
de mi pueblo, el cual he visto (así haya denunciado infinidad de veces), cómo
lo saqueó el entonces nutricionista Carlos Alfonso Orrego Castro (gerente), el
ingeniero de sistemas Sáen Agudelo Márquez (administrador) y otros de sus
secuaces, incluso algunos que aún continúan siendo contratados, como es el caso
de Jairo Martínez y Marta Muñoz.
1-
¿No han pensado en hacer un estudio del
estado financiero, de lo que en verdad le deben a la ESE, detallando las EPS,
además de lo que se les debe a proveedores, contratistas, empleados y otros?
2-
¿Por qué sacar a los empleados
tercerizados sin evaluarlos? Si en realidad el contratista de control interno,
Jair Alexánder Quiceno, en compañía del asesor de calidad Luis Fernando Galván
Gómez ($93.058.140 entre 2014 y 2016), hicieran bien su trabajo y no solamente
vegetaran en un puesto de trabajo, estarían asesorando a la gerencia en cómo
evaluar el personal y prescindir de los servicios de quien no supere los
criterios en cuanto a la labor que realiza.
3-
Es importante llamar la atención sobre la
reducción de personal en algunas áreas de la entidad. Ya empezaron por el
Archivo Clínico, en donde hay 4 personas, para luego revisar Facturación, área
que debe evaluarse por rendimiento. En cuanto a los asistenciales, me refiero
al personal de Enfermería, debe mirarse cómo reducir la planta en los servicios
de hospitalización y urgencias, sin que haya saturación de personal, pero a su
vez sin que se descuide el servicio.
4-
¿Cómo han sido los informes de Control
Interno y de Calidad, con estos dos súper-contratistas, que permitan tomar
decisiones? Si en realidad no hay informes para formar un criterio sobre el
personal quiere decir que no cumplieron con el objeto del contrato. ¿Habrá
acaso una denuncia ante la Contraloría de Antioquia por no cumplir con el
objeto del contrato?
5-
Ojalá, así sea mucho soñar, no politicen
(me refiero al criterio y a poner en consideración de los concejales) la
decisión de desvincular el personal para ajustar la nómina. Hay mujeres cabezas
de familia que necesitan el empleo y son excelentes empleadas, siendo
eficientes, algo que poco se han tomado la molestia de mirar quienes toman las
decisiones administrativas.
Estamos ad portas de terminar el año 2016, cumpliéndose el 1° de enero de
2017 un año de posesión del alcalde Julio Areiza y 8 meses de la gerente Dorian
Pulgarín Ramírez, quien inició estando en encargo, ahora en propiedad.
El reto de ustedes es urgente, por decir
lo menos, para establecer dónde está la crisis, la cual deben desmarcar de la
situación del sector en todo el país, disculpa trillada durante 4 años por
Orrego Castro, quien aprovechó dicho sofisma para poder llenar de contratos a
sus amigos y desviar recursos para su enriquecimiento injustificado.
Así como el concejal Mariano Restrepo
manifestó en la sesión del 22 que el hospital estuvo durante 4 años “secuestrado por un gerente”, es urgente
que ustedes, si quieren hacer las cosas bien, tomen decisiones acertadas.
Desconozco los detalles de por qué se dio
la renuncia del administrador Álvaro Villegas Roldán, quien estará hasta el 31
de éste mes, por lo que confío en que quien lo reemplace sea idóneo, conozca el
sector, ayude a desentrañar las verdaderas causas de la crisis y no sea
simplemente una cuota política o el pago a un concejal por los votos de los 4
meses de sesiones.
Otras preocupaciones:
6-
¿Qué ha pasado con la concesión del
servicio de alimentación que le fue adjudicado al Grupo Empresarial S. Y C. por
Orrego Castro? ¿Cuándo le será revocada por incumplimiento en lo pactado?
7-
Sé por buena fuente a quién le será
entregado el contrato de alimentación de la ESE, en reemplazo de S. Y C., por
lo que exijo sea un contratista idóneo, con buen apalancamiento financiero y que
actúe con pulcritud. ¿Será mucho pedir? Estamos tratando con humanos que buscan
ser curados por quienes hicieron el juramento Hipocrático. La alimentación de
los pacientes no puede dejársele a cualquier “nuevo empresario” que busca probar suerte.
Ojalá en las sesiones del mes de febrero
de 2017 en el Concejo de Yarumal se puedan conocer los detalles del ajuste de
nómina, de la reducción en contratos de testaferros orrego—castristas y de la
verdadera deuda de las EPS a la ESE. Esperamos que la crisis se supere.
Solamente con buen actuar se podrá revivir a nuestro Hospital San Juan de Dios
de Yarumal.