CAPTURAS MASIVAS: ¿POSITIVOS?
(Fotografía del portal minuto30.com)
Diciembre de 2003. El Ejército Nacional, ejecutando la operación Marconi I, capturó a 34 personas, 10 de
ellas de Campamento, Antioquia, entre los que se encontraba Yelen Piedrahíta,
alcalde electo 2004-2007, a quienes se les imputó los delitos rebelión, secuestro, terrorismo, concierto para
delinquir y cooperación con los frentes 18 y 36 de las Farc.
Seis meses después, el 6 de julio de 2004, luego
de haber sido presentado ante la prensa como “guerrillero del frente 36 de las Farc”, el alcalde recobró su
libertad. El Director Seccional de Fiscalías de Antioquia, para la época de los
hechos, declaró a los medios: “No es que
no haya delito sino que la gente actúo de esa manera en algún caso bajo presión.
Pero como fiscal no puedo presumir que eso sea así. Hasta tanto se indague el
hecho, nadie comprueba que así sea”.
¿Dónde está la inteligencia militar? ¿Sólo
sospecha?
Al final, todos los capturados de las operaciones
Marconi I y II fueron absueltos y dejados en libertad por haber obrado “bajo insuperable coacción ajena” (Código
Penal, Art. 40, numeral 2°).
Este hecho se resume en lo que se conoció en la
frustrada ley de Reforma al Fuero Penal Militar como “blanco legítimo”, que significa, según el Ministro de Defensa, “persona que cause grave daño a la fuerza
pública, brinde refugio o auxilio a grupos guerrilleros”, (RCN Radio –
18/6/2013).
18 de diciembre de 2013. Las tropas de la Cuarta
Brigada del Ejército, en operación
militar con la Policía Nacional, realizaron la captura de 7 “integrantes de las
Redes de Apoyo al Terrorismo de la compañía de finanzas del frente 36 de las
Farc en los municipios de Briceño, San Andrés de Cuerquia y Yarumal…”, (Oficina
de Prensa Cuarta Brigada).
Así, de tajo, sin ninguna presunción de
inocencia, fueron presentados a los medios de comunicación las personas
capturadas, quienes de espaldas aparecieron en las primeras páginas de los
periódicos. Así titularon: “Capturan a
siete guerrilleros de las Farc”, El Espectador; “Siete integrantes de las Farc fueron capturados en Antioquia”, La
FM. Son innumerables las notas de prensa.
Antes de entrar en contexto de quiénes son los
capturados, a quienes se les imputan los presuntos delitos, es importante
detenernos en la descripción de la zona de Briceño, San Andrés de Cuerquia y
Yarumal.
En ese sentido, cito un aparte del reportaje
publicado por el periodista José Guarnizo en la revista Don Juan (julio-2013): “(…) las
diez personas que estaban arremolinadas en aquel punto, el 19 de febrero de
2013, a solo unos 300 pasos de la escuela de la vereda Orejón, de Briceño,
volaron más de dos metros montaña abajo con la explosión… Es fácil llegar hasta
el casco urbano [de Briceño], pero
pocos se atreven a ir a sus veredas. Tampoco es que sea tan fácil llegar a
Briceño: la guerrilla ha quemado este año 12 buses de la empresa Coonorte, la
única que presta el servicio hasta Ituango”. Y continúa lo más crudo del
relato: “El 1 de junio de 2013, la
Oficina para la Coordinación de Asuntos Humanitarios de las Naciones Unidas
(Ocha) hizo una alerta que parecía más una reseña de un país en guerra: “425
personas en el corregimiento de Pueblo Nuevo, de Briceño –veredas La Mina, La
Calera y Orejón– estarían en situación de confinamiento desde enero. Un paro
armado que afecta la zona rural y cabecera municipal, habitadas por cerca de
20.000 personas, también está causando limitaciones a la movilidad. El frente
36 de las Farc-Ep ha prohibido el tránsito de vehículos, motocicletas y
animales de carga”.
Los corregimientos de Ochalí, La Loma y el Llano
de Ochalí, pertenecientes a Yarumal, se encuentran en una zona que limita con
San Andrés de Cuerquia y Briceño, municipios que a su vez hacen parte de la
zona de influencia del proyecto de Pescadero-Ituango, donde en el año 2013 se
recrudecieron los enfrentamientos entre las Farc y militares de los batallones
Bajés y Girardot.
El corregimiento de Ochalí fue noticia en el año
2000 por la masacre que cometieron las AUC: “El
primer amanecer fue el del lunes, cuando por insultos y amenazas de unos 150
paras se enteraron de la reunión en el atrio de la iglesia… los paramilitares
de las Autodefensas Unidas de Colombia mataron a nueve labriegos. Otros cinco
campesinos fueron asesinados en La Quiebra, cuatro en El Llano y uno más en La
Rivera”, reportó El Tiempo (20/01/2000).
El Ejército Nacional, a través de la oficina de
prensa, publicó “el perfil delictivo de
los capturados”, donde aparecen personas que se han dedicado durante toda
su vida a ser conductores de chiva hacia el Llano de Ochalí: Alberto de Jesús Guzmán Gómez, alias Perro, integrante de las RAT para la comercialización de pasta base de
coca y suministro de logística (…) hombre de confianza de Alias Román cabecilla
de finanzas del frente 36 de las Farc. Propietario de los dos vehículos
incautados que apoyaban la logística del grupo guerrillero. Cristian David Guzmán Muñoz, alias Cristian, hijo de
alias El Perro, también con cinco años en esa organización terrorista, integrante
de las RAT para el suministro de logística, partícipe en todas las actividades
delictivas de su padre con el Frente 36 de las Farc” (sic).
Además de ellos dos, fueron capturados Lilian Consuelo Chavarría Correa,
alias ‘Liliana; Jaider Erney Villa
Vélez, alias ‘Jaider’; y Jesús Díaz
Jaramillo, alias ‘Edilson’.
Quienes como población civil están en medio del
conflicto armado, en zonas que son consideradas “rojas”, actúan como presuntos
colaboradores de los grupos al margen de la ley porque son presionados, en
algunos casos, y por miedo acceden a sus peticiones, obrando bajo insuperable
coacción ajena.
Esperamos
que la justicia que operó en el año 2004 tenga los mismos efectos una década
después. Y que la prensa le dé la misma difusión de la captura.
Publicado en Bajo la Manga el 29 de enero de 2014